La Staatsloterij Hoofdklasse Men está atravesando un comienzo de temporada atípico y repleto de sorpresas. En el encuentro más destacado de la tercera jornada, el vigente campeón nacional, Rotterdam, sufrió una nueva decepción al caer derrotado en su estadio (Oosterplas) por 4-3 frente al siempre difícil Den Bosch.
Esta derrota marca un preocupante récord negativo para el equipo dirigido por Jeroen Hertzberger, que acumula tres caídas de manera consecutiva y se encuentra hundido en la tabla de posiciones, desconcertando a sus fanáticos tras la brillante campaña de la temporada anterior. La falta de contundencia en las áreas está siendo su principal déficit.
En la vereda opuesta, el Ámsterdam vive un presente inmejorable. El actual líder de la clasificación se adjudicó el tradicional “Bosderby” (Derbi del Bosque) al superar ajustadamente al Pinoké por 2-1. Esta victoria representa su tercer triunfo al hilo, consolidando su chapa de máximo candidato a pelear por el campeonato este año.
La jornada también estuvo marcada por resultados abultados en otros estadios. El Bloemendaal no tuvo ningún tipo de piedad con el recién ascendido Schaerweijde, propinándole una histórica paliza por 9-1 que deja a los perdedores en la última posición del torneo. El poderío ofensivo de los locales fue sencillamente incontenible.
Finalmente, la preocupación también se instala en el Tilburg, que tras tres rondas disputadas sigue sin poder anotar un solo gol en la máxima categoría. El nivel de exigencia de la liga neerlandesa está pasando factura a los equipos de la parte baja, que deberán ajustar rápidamente sus sistemas si desean mantener la categoría.
