El seleccionado femenino de hockey indoor de Sudáfrica logró una victoria agónica por 2-1 sobre Namibia en el cuarto Test Match disputado el domingo por la mañana en el Sport Facilitation Center de Windhoek. Este triunfo permitió igualar la serie a dos victorias por lado, luego de que las locales se hubieran impuesto en los dos primeros compromisos.
El partido se planteó desde el inicio como una auténtica final. Las sudafricanas sabían que no tenían margen de error, mientras que Namibia buscaba cerrar el torneo ante su público. El desarrollo fue trabado, con defensas cerradas y un ritmo vertiginoso que exigió al máximo a las arqueras de ambos seleccionados.
La clave de la victoria visitante estuvo en la solidez de su bloque defensivo y en la efectividad durante los córners cortos. A diferencia de los primeros encuentros de la serie, Sudáfrica ajustó las transiciones y evitó las pérdidas de pelota en zonas de riesgo, lo que neutralizó los ataques rápidos que tanto daño le habían hecho al principio de la gira.
El envión anímico sudafricano comenzó la noche del sábado, cuando consiguieron su primer triunfo de la serie, también por 2-1. Ese resultado les devolvió la confianza y demostró que el equipo tenía la capacidad de revertir la adversidad, consolidando un esquema de juego mucho más paciente e inteligente.
Con este resultado de 2-2, la copa quedó en suspenso hasta el quinto y último encuentro. La serie ha dejado en evidencia el alto nivel de competitividad del hockey indoor africano, con dos equipos que se conocen a la perfección y que han brindado un espectáculo de altísimo nivel.

