El hockey universitario de la División 1 de Estados Unidos (NCAA) vivió este domingo uno de los partidos más trascendentales de la fase regular. Las Tigers de la Universidad de Princeton, clasificadas en el puesto número 10 a nivel nacional, dieron el gran golpe al derrotar por la mínima a las número 1, la Universidad de Northwestern.

El encuentro estaba cargado de morbo y expectativas, ya que se trataba de la reedición exacta de la gran final del Campeonato Nacional del año anterior, donde Northwestern se había alzado con la corona. En esta ocasión, Princeton saltó al campo con sed de revancha, cerrando los espacios y disputando cada bocha como si fuera la última.

Tras un tiempo regular sumamente físico y sin grandes ventajas en el marcador, el dramatismo se trasladó al tiempo extra. Fue allí donde el despliegue físico de Princeton rindió sus frutos, logrando penetrar el semicírculo y marcar el gol de oro que desató la euforia de todo el banco de suplentes y el público presente.

Con esta victoria, Princeton no solo le arrebató el invicto a Northwestern (que ostentaba un récord de 13-0), sino que completó un fin de semana perfecto, ya que venían de derrotar previamente a Dartmouth por 4-0. El equipo de la Ivy League mejoró su marca global a 8-4 y demostró que está listo para pelear por el título nacional.

Esta caída de la universidad número uno agita el ranking nacional de la NCAA, abriendo las puertas para que instituciones como North Carolina, Harvard o Maryland intenten asaltar la cima en las próximas semanas. El nivel de competencia universitaria estadounidense sigue demostrando que, en playoffs y grandes citas, los rankings no garantizan victorias.